Las enseñanzas del amor de una madre de un padre o del amor de Dios hacia sus hijos nos dejan saber que cuando el amor es real y por consiguiente incondicional, nunca será tarde para que podamos cumplir nuestros anhelos.
La cuestión es la paciencia que tenemos que abrazar para esperar esos momentos de felicidad y una vez que esos momentos llegan a nuestras vidas, el tiempo que duran esos instantes y con algo de suerte que esas vivencias sean muchas y no pocas, y de ser cualquiera de las dos, aprender a aprovecharlas.
Por ello ten paciencia.
La cuestión es la paciencia que tenemos que abrazar para esperar esos momentos de felicidad y una vez que esos momentos llegan a nuestras vidas, el tiempo que duran esos instantes y con algo de suerte que esas vivencias sean muchas y no pocas, y de ser cualquiera de las dos, aprender a aprovecharlas.
Por ello ten paciencia.
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